Ode
Canadá · 27/09/2025
Descubrimiento de la obra
La lectura de la obra me fue sugerida por miembros de mi familia a principios de los años 2000. Unos años más tarde, un incendio devastó tanto mi negocio como mi domicilio. Esta pausa forzada me dio la oportunidad y el tiempo para este peregrinaje interior. Fue con gran interés que me dediqué por completo a la lectura de la obra durante todo el año siguiente.
Impacto en la fe
Como persona de fe católica, esta lectura constituyó un verdadero punto de inflexión en mi vida espiritual. Me conmovió profundamente este viaje sin fin que me emociona profundamente. Tuve un encuentro personal y auténtico con Jesús. Sentí su presencia con intensidad. En cada página, me tomaba el tiempo de saborear cada palabra, cada frase, como si estuviera transportada a su época e inmersa en su universo. Me sentía afortunada de vivir esta extraordinaria experiencia. Me enamoré de Jesús. Aprendí a conocer y amar mejor a María y José con todo mi corazón, así como a los apóstoles, los pastores, los discípulos. Conocí y amé a todos los que lo rodeaban y lo amaban. Jesús me hizo sentir el amor infinito que Él siente por mí y por cada uno de nosotros. Esta lectura me permitió vivir alegrías profundas así como penas intensas a su lado. Derramé todas las lágrimas de mi cuerpo, por diversas razones.
Gracias recibidas
Me tomo el tiempo para sumergirme en las páginas de los diez volúmenes de la obra, leyéndolos y releyéndolos sin cesar. Nunca me cansaré; saboreo y examino cada detalle, me refiero al Nuevo Testamento, a la Biblia, así como a las lecturas de los grandes santos y a los cuadernos de Maria Valtorta. Aunque parezca insensato, el incendio que devastó nuestro hogar y nuestro negocio fue una bendición, un don que Dios hizo a nuestra familia. Creo que con el tipo de vida que llevábamos, esa carrera frenética por la obra y el ocio, ese tumulto a nuestro alrededor habría acabado con nuestro matrimonio. Ahora rezamos en familia. Mi hijo ha emprendido la lectura de la obra y su pareja se embarca en una exploración espiritual buscando descubrir el rostro de Jesús y su enseñanza, a través de los intercambios y las conversaciones que tenemos en familia. Hoy, me esfuerzo por compartir mi fe cristiana, con benevolencia, sin juzgar, con las personas que, con sinceridad, están en búsqueda de Dios.
¿Qué le dirías a alguien que duda en descubrir esta obra?
No dudes en lanzarte, ya que no tienes nada que perder en este proceso. Lee los testimonios en este sitio.