Descubrimiento de la obra
Una Señora que no conocía para nada, me vio realmente triste durante varios días, fijándose en mí, entre otras personas. Se acercó a mí, bendita sea, y me propuso la lectura, a mí completamente apático y que nunca había sido lector, salvo de lecturas ligeras y desalentadoras (y me he tratado bien...), del POEMA DEL HOMBRE DIOS. ¡Era 1992! Ahora soy un hombre que reza. He salvado mi alma, creyendo en Cristo Jesús, negándome a mí mismo, en lo cotidiano, y con espíritu de abnegación, y pequeñas renuncias y penitencias. ¡Todo con la ayuda y en la GRACIA de DIOS!
Impacto en la fe
Fuerte, arrollador, me atrevería a decir, he visto mi mezquindad, en mis acciones, en la NADA que ordinariamente vivía para mí mismo y mi vientre... Y, por Gracia de DIOS, he tenido en mi pequeño ser, un fortísimo y decidido deseo de demostrarme, sí, ante todo a mí mismo, quién realmente era y lo que realmente deseaba: Dar a mi espíritu el Paraíso. La Vida Eterna. Aquello a lo que anhelo y ansío. Es Cristo, mi eterna felicidad, a quien deseo ardientemente y espero en mi corazón, no tarde mucho en regresar ÉL y poseerlo por la Eternidad.
Gracias recibidas
Hermanos míos, Amigos en Cristo, la Gracia más grande ha sido la salvación de mi alma. Luego la oración diaria, de noche a tarde, EUCARISTÍA diaria. La Confesión apenas siento el "peso" en la conciencia, y debo decir que desde hace un tiempo, sin ninguna intención de decirles tonterías, siento la necesidad de correr al SEÑOR incluso semanalmente. Pero podría aún contarles del perdón, ofrecido "casi inmediatamente", la oración por quien me era "enemigo", o incluso por quien me haya sido solo antipático, la ayuda concreta para Hermanos en dificultad ya sea económica o de oración. No digo nada de todo esto por mi soberbia o para hacerles creer tonterías. Todo esto lo practico diariamente. Sin tener ninguna alta concepción de mí mismo, sabiendo "aquello" que era y el asco que daba. A alabanza y Gloria de DIOS y, esperemos que pronto, de MARIA VALTORTA también en esta tierra, como ahora ya es triunfante en los CIELOS.
¿Qué le dirías a alguien que duda en descubrir esta obra?
Esto es realmente difícil. Sería necesario estar en contacto con el alma que quisieras ayudar. Como yo fui acercado en el tiempo fijado para mí por Aquella Señora. He comprado casi todos los escritos de MARIA y trato de hacerlos circular también entre Sacerdotes amigos míos y otros Conocidos. Pocas páginas, pocas líneas bastan para CRISTO. Entonces empiezo inmediatamente a esperar y rezar para que esa alma se deje enamorar.
Testimonio adicional
Yo debo mi salvación, mi conversión, y mi honesto, pequeño pero muy serio camino en la santidad de la vida cotidiana, completamente y estoy absolutamente seguro de ello, a DIOS. Luego a MARIA VALTORTA, luego a la Señora (MARIAGRAZIA)...